Rotación trienal: qué es, cómo funciona y cuáles son sus ventajas

A lo largo de la historia, la agricultura ha tenido que hacer frente al desafío de alimentar a una población en crecimiento. La agricultura moderna se enfrenta nuevamente a este reto, pero debe hacerlo garantizando, a su vez, que la producción sea sostenible.
Ante esta situación, las prácticas de cultivo que respetan el medio ambiente y el suelo, como la agricultura regenerativa o la agricultura sostenible, de la que forma parte la rotación trienal, han captado la atención de los agricultores.
En este artículo, Cocampo explica qué es la rotación trienal, cómo funciona y cuáles son sus ventajas.
Índice de contenidos
¿Qué es la rotación trienal?
La rotación trienal es un sistema de cultivo en el que una misma parcela agraria se divide en tres partes o secciones iguales, y en cada porción se siembra un tipo de cultivo diferente. La distribución de cultivos, en vez de mantenerse inalterada, se va alternando durante un periodo de tres años.
Una de las secciones de la parcela se destina a la siembra de cereales de invierno, que se realiza durante la primera parte del año, otra a la siembra de cereales de verano o leguminosas, que se lleva a cabo en la segunda parte del año. La última división permanece en barbecho, es decir, sin cultivar.
Al año siguiente, se rota la distribución de cultivos para que cada porción de tierra pase por los tres tipos: cereal, leguminosa y barbecho. Este ciclo se repite a lo largo de tres años, de manera que cada parte se mantiene dos años en producción y uno en barbecho.
Esta variante de la rotación de cultivos permite que el suelo de cada sección se recupere y reponga nutrientes de manera natural, evitando el agotamiento de su capacidad productiva.
Se ha demostrado que los cultivos pertenecientes a una misma familia o que comparten el mismo aparato radical o foliar, tienen exigencias similares, por lo que compiten entre sí por los mismos recursos en el suelo, según señalan en EcoInventos.
Origen e historia
La práctica de la rotación de cultivos se remonta a siglos atrás. Las civilizaciones antiguas, como los egipcios, los griegos y los romanos, ya la usaban en un sistema parecido al de la rotación bienal.
La rotación bienal, también conocida como rotación de dos años, allanó el camino para la rotación trienal. Este sistema predominó en Europa durante la Alta Edad Media y consistía en dividir el suelo en dos partes de tamaño similar. Una sección se destinaba a la siembra de cereal y la otra se dejaba descansar (barbecho). Al finalizar el primer año, se rotaba esta distribución.
A partir del siglo XI, la rotación bienal empezó a coexistir con su evolución, el sistema de cultivo trienal o rotación de tres años. A diferencia del sistema bienal, que sólo permitía cultivar la mitad de la parcela, el sistema trienal de cultivo permitía la siembra de dos tercios del suelo, dejando únicamente un tercio sin cultivar.
El incremento en la superficie de cultivo conllevó a una mejora de la producción, lo que permitió el abastecimiento de alimentos de la población de aquel entonces, como explican los investigadores Humberto Domínguez Chávez y Rafael Alfonso Carrillo Aguilar. En consecuencia, en torno a mediados del siglo XIII, pasó a ser el sistema más extendido en la Europa Atlántica.
Un tiempo más tarde, en la primera mitad del siglo XVIII, la búsqueda de métodos más eficientes dio lugar al sistema de Norfolk o rotación cuatrienal. Diseñado por el aristócrata inglés Charles Townshend durante la denominada Revolución Agraria, este sistema de rotación de cultivos alternaba la siembra de cuatro cultivos en cuatro años: trigo, nabos, cebada y forraje (alfalfa o trébol).
El sistema de Norfolk introdujo las plantas forrajeras en sustitución del barbecho, permitiendo mantener toda la parcela en producción, a diferencia de sus antecesores. Lo anterior generó el cese de la rotación trienal.
¿Cómo funciona la rotación trienal?
Para aplicar la rotación trienal, es necesario separar la parcela en tres partes iguales. Después, se debe alternar la siembra de un cereal, una leguminosa y dejar una sección en barbecho. Esto se hace durante tres años de la siguiente forma:
- Año 1. En la primera sección de la parcela se cultiva un cereal de invierno (trigo o centeno) y en la segunda sección un cereal de verano (avena o cebada) o una leguminosa. La tercera parte se deja en barbecho para que el suelo se recupere.
- Año 2. En el segundo año, la porción de tierra que tenía el cereal de invierno se deja en barbecho. En la sección donde se cultivaba el cereal de verano o la leguminosa pasa a sembrarse el cereal de invierno. Por último, la división que permanecía en barbecho pasa a tener el cereal de verano o la leguminosa.
- Año 3. En el tercer año, la parte que estaba en barbecho se siembra el cereal de verano o la leguminosa. La sección que tenía el cereal de invierno pasa a estar en barbecho, y en la porción en la que había sido plantado el cereal de verano o la leguminosa se siembra el cereal de invierno.

Beneficios y desventajas
La rotación trienal es un sistema agrícola beneficioso desde el punto de vista económico y ambiental. Pero, como todo, presenta también algunas desventajas.
Beneficios
- Aumenta la productividad. Al haber sólo un tercio del suelo en barbecho, la superficie de cultivo en producción aumenta respecto a la rotación bienal. Por consiguiente, la productividad es mayor.
- Permite una producción más variada. La siembra de tres productos diferentes incrementa la variedad de alimentos que se obtienen en la parcela.
- Mejora la estructura del suelo. En el sistema de cultivo trienal, se alterna la siembra de cultivos con exigencias nutricionales y sistemas de enraizamiento distintos. Esto permite una mejor infiltración del agua y aireación, lo cual mejora la estructura del suelo.
- Incrementa la fertilidad. El no plantar el mismo tipo de cultivo año tras año fomenta la recuperación de los nutrientes del suelo, lo que se traduce en un incremento de la fertilidad.
- Minimiza el uso de fertilizantes y pesticidas. La introducción de las leguminosas, que se caracterizan por su capacidad de fijar nitrógeno en el suelo, mejora la fertilización de manera natural. Como consecuencia, se requieren menos fertilizantes y pesticidas.
- Reduce la aparición de plagas y enfermedades. La rotación en la distribución de cultivos interrumpe el ciclo de vida de las plagas y enfermedades que afectan a un único tipo de cultivo.
- Fomenta la biodiversidad. La rotación trienal fomenta la aparición y proliferación de polinizadores e insectos, generándose un hábitat más diverso.
Desventajas
- Requiere planificación. Para asegurar el correcto funcionamiento de este sistema, resulta necesario conocer con antelación el momento adecuado de siembra de cada producto, así como cuándo se debe alternar la distribución de cultivos.
- Menor cosecha en comparación con el sistema cuatrienal en el largo plazo. Aunque el sistema trienal de cultivo mejora la producción en comparación con el bienal, a largo plazo puede dar una menor cosecha respecto al cuatrienal. Este último, al permitir una rotación más larga de los cultivos, minimiza aún más la degradación del suelo y la aparición de plagas y enfermedades.
La rotación trienal en la agricultura moderna
En la actualidad, la rotación de cultivos ha vuelto a ganar popularidad, al formar parte de algunos métodos agrícolas eco-friendly, como la agricultura sostenible.
De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en 2050, la población mundial aumentará hasta los 10.000 millones de personas. Este incremento de la población requerirá un incremento en la producción de alimentos de más del 50% para esa fecha.
Sin embargo, la agricultura moderna de enfrenta a un reto. Y es que, la productividad debe mejorarse haciendo un uso eficiente de los recursos naturales (tierra, agua y biodiversidad) y manteniendo la salud del suelo, que es el origen del 95% de los alimentos que se producen.
Como consecuencia, la rotación de cultivos juega un papel fundamental en la Política Agraria Común (PAC), la principal fuente de apoyo económico para los agricultores, al contribuir a los objetivos medioambientales y de sostenibilidad de la Unión Europea.
En concreto, forma parte de la condicionalidad reforzada, un conjunto de requisitos obligatorios para quienes reciben estas ayudas, y también es una de las opciones incluidas dentro de los eco-regímenes.
Lo anterior está haciendo que muchos agricultores estén volviendo a adoptar la rotación trienal en sus explotaciones.
Fuentes
- CCH-UNAM
- Claseshistoria
- EcoInventos
- Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura
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